Curiosamente y vanamente, llevaba un mes cargando un libro de él, me propuse terminarlo este fin de semana en mi ejercicio desintoxicador, lo logré justo el sábado por la tarde, mientras pensaba en que posiblemente él no lo lograría y que la mejor forma de animarlo, según leí en algún sitio, sería leyendolo...lo curioso, fue que el libro era el de "La Muerte y otras sorpresas".
"Si alguna vez me suicido será en domingo. Es el día más desalentador, el más insulso. Quisiera quedarme en la cama hasta tarde, por lo menos hasta las nueve o las diez, pero a las seis y media me despierto solo y ya no puedo pegar los ojos. A veces pienso qué haré cuando toda mi vida sea domingo."
Todo transcurría normalmente...cuando el despertador con esa rola que tanto me gusta sonó, entre negaciones abrí los ojos, entre reclamos de amor y ganas de no salir de las sábanas, valientemente salí de la habitación a recoger el periódico y hojearlo rapidamente en la cocina. Todo ésto mientras, pensaba...estoy aburrida de la política, estoy aburrida de darle miles de vueltas a las cosas ridículas del país y me importa un fucking carajo que pase con la payasada escenario político y público. Tomé una ducha y lo seguía pensando, puse las noticias en el carro, pero iba pensando en otras cosas, empujando fuera de mi cerebro esas ideas que consumo sin parar, esas teorías que multiplico hasta en la casa y que hacen lo que hoy es el trabajo que tanto me gusta.
Firme de mi postura, entre a mi oficina en pleno goce de lo que hoy va a ser mi día, viviría un día dedicándome a aspectos vanamente administrativos y el resto sería encajonado, sin política ni análisis, pasaría divagando entre blogs/facebook o simplemente contemplar la cartelera mal hecha de mi oficina.
Y pues para reafirmarlo, los periódicos que recibo están empapados, el monitoreo electrónico me notificaron que tenía problemas y mientras escribo ésto, sonrío, con cierta picardía, sencillamente porque hoy que el mundo se muera, quiero desconectarme y hacer que mi cabeza vuele dentro del libro de benedetti que cargo como que es biblia y así lograr que mis manos se relajen para que así me dejen de doler y finalmente, mi imaginación se divierta.
El poder, el poder tantas cosas e imponer tantas otras. Donde las masas altas han bajado al centro histórico a reclamar, a exigir y a gritar como “los de siempre”, ahora ellos y ellas están indignados, ya su vardita perimetral ha sido rayada. Porque antes todo lo veían desde los noticieros que transmite el Direct TV, sin siquiera detenerse a hojear un poco de cotidiano nacional. Pero ahora han sido inyectados con una dósis de valentía y euforía que los hace descender de sus automóviles, caminar por las aceras llenas de chicles y tener que aguantar de pie y bajo el sol, pero todo esas inclemencias no los y las hacen dudar, sencillamente porque HOY son valientes.
Tan valientes que seguirán al lado de aquellos que movidos por el hambre en bolsa, enviados a las escuelas por tener un bono, cubiertos por láminas pintadas de cuatro colores han sido empujados y transportados por esa necesidad de porquería. Esa necesidad que ha sido alimentada por los que ahora ocupan un pedazo de acera, por los que se toman fotos gritando demandas, por esos que sus comunicados están colocados en el Facebook, por los que hace un par de días sin sospecharlo se repartían regalitos, comían un buen plato y mandaban flores en medio del festejo de las madres.
Pero nadie nos aviso, nadie lo sospecho, la oligarquía ahora ya tiene mártir, ahora es cuestión de que consigan una canción de trova, una flor y una pañoleta Abercrombie & Fitch para cubrirse la cara.
Acá en Guatemala pasan muchas cosas y estos días no han sido la excepción, todo inicia con el asesinato de una persona (+ información), cosa que sucede a diario y que queda en el baúl de los recuerdos donde se revuelca con la impunidad. Pero todo dejó de transcurrir “normalmente” en esta violenta sociedad.
¿Cuál es la diferencia? Un mal-logrado video, ensayado a ratos, fingido en breves segundos y posiblemente con entrelineado de auxilio, que únicamente alguien muy cercano al que ahora muchos y muchas llevan en hombros, podría captar. Porque los elementos son de secuestro de Medio Oriente y de escenas del crimen tan caricaturezcas como las del Agente 86, que no se terminan de entender.
Sé que puede ser muy apresuradas mis ideas y ciertas conclusiones, pero cuando se está amenazado u amenazada no se sale a ejercitar en bicicleta; cuando se tiene un caso, investigado y bien fundamentado se denuncia no se deja para la memoria histórica; y finalmente, cuando se sabe que algo malo va a pasar y más si se está tan empoderado, en un status quo como el de él se acciona, no se escapa como ratón encandilado.
Realmente, las ópticas son millones, conste que no defiendo al gobierno, sencillamente se debe tratar de englobar todas las posibilidades, desde que el gobierno lo ha asesinado y tuvo que hacer su videito; hasta que alguien más lo obligó a señalar en medio de la oscuridad a terceros o simplemente como también lo pensé, de ardido quiere mover un tanto el piso. Para luego cerrar con broche de oro, que muy claramente lo promueve en sus imágenes, engatusar a la población para pasar entonces a enfilar la lista de martires, que ahora no solo son de estudiantes y sociedad civil sino ahora de la oligarquía y anexos.
Mientras tanto, en la ciudad que llueve a cantaros de injusticia y se llena de charcos de pantallas distractoras para hacernos voltear a lo que no es, seguimos acá, viendo una y otra vez el video, ignorando tanto campo pagado de “exigencias” de todos los sectores, enterándonos a través de rumores sobre posibles intervenciones a ese banco que tiene en sus arcas los centavos de tantos empleados y empleadas que reciben esa limosna llamada sueldo y que únicamente les alcanza para alimentar el deseo y un par de sueños, a un solo color.
La propuesta que el grupo llamado ProReforma ha sometido al Congreso para modificar la Constitución, proviene de la más rancia ultraderecha local, algunos de cuyos más conspicuos miembros tienen un pasado remitido al autollamado “partido de la violencia organizada”: el fascista Movimiento de Liberación Nacional (MLN), que sirvió de testaferro a la CIA para derrocar al presidente Arbenz en 1954, dando así al traste con el Estado de Derecho democráticamente constituido diez años antes.Reciclada en lo que se conoce como neoliberalismo, esta ultraderecha al margen de la ley se sirve ahora de sus cuadros de cuello blanco para lanzar su propuesta de modificar la Constitución, con el objetivo de centralizar el poder legislativo en un súper Senado conformado, mediante la manipulación económica del mecanismo eleccionario, por notables ancianos “liberacionistas” y “libertarios”; el cual regiría los tres poderes del Estado, que someterían sus iniciativas al criterio senatorial inapelable de “defender” lo que los neoliberales llaman “la vida, la libertad y la propiedad”: un eufemismo para referirse a los privilegios oligárquicos.
El estrepitoso fracaso del recetario neoliberal que precedió a la crisis sistémica mundial allanó el camino para que un amplio espectro de izquierdas tomara el poder en América Latina mediante los mecanismos que la ultraderecha ha propuesto como legales en contraposición a la violencia revolucionaria: los procedimientos de la institucionalidad democrática. ProReforma busca impedir que algo así ocurra en Guatemala, pues sus impulsores saben que la voracidad explotadora de la oligarquía retrógrada que padecemos nos está llevando a ver en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Argentina, Chile, Brasil y El Salvador, referencias para buscar salidas al monopolismo oligárquico que impide el crecimiento de la pequeña y mediana empresa, no para instaurar el socialismo, sino para democratizar el capitalismo (hasta donde eso sea posible).
La respuesta predecible a preguntas como: “¿quiere usted salir de la pobreza, la miseria, el clima de violencia y la corrupción?” es un rotundo sí... (click para continuar)