viernes, 28 de marzo de 2008

Fragmentos Sueltos: Casa Tomada de Julio Cortázar

Les gustaba mucho la casa, esa casa tan llena de recuerdos, pasados y amor. Donde había sido habitada por varias generaciones, bisabuelos, el abuelo paterno, sus propios padres y habían pasado toda su infancia viviendo en ella. Ésta era bastante antigua, de las que ahora no se logran ver, espaciosa y con bastantes detalles propios de la época. En ella se podían albergar varias personas sin amontonarse o estorbarse pero este no era el caso.

En ella, vivían Irene y él, viviendo solos en ella. Dedicándose completamente a ella, donde ocupaban toda la mañana a la limpieza, despertando temprano para cumplir un horario y rutina ya establecido para ambos. Irene se dedicaba a la limpieza ya entrada la mañana de las últimas habitaciones y él, se iba a la cocina. Siempre muy puntuales tomaban el almuerzo, quedando solamente los platos sucios por lavar. Mientras comían pensaban y dedicaban su tiempo en pensar en la inmensidad de esa enorme casa que ocupaban, donde el silencio gobernaba en toda ella, momentos en donde cabían los pensamientos que por su dedicación a ésta nunca la dejaron y no lograron casarse.En el caso de Irene, una persona callada quien no molestaba a nadie, se dedicaba a tejer, sentada en el sillón de su dormitorio. Su hermano aseguraba que el tener para las mujeres era una ocupación para distraer a los demás y no ser señaladas de que no están haciendo nada. Pero este no era el caso de su hermana, donde sus tejidos eran cosas útiles y siempre necesarias. Él era el encargado de salir todos los sábados en busca de lana, para no detener la tarea de Irene, dedicándose a el mismo escoger los colores, cosa que nunca fallo e Irene siempre se mostró agradada por las elecciones. Dentro de sus recorridos por Buenos Aires, tomaba tiempo para él, entrando a todas las librerías en busca de novedades en la literatura francesa, textos que nunca encontraba porque desde hace tiempo no llegaban a estas algún material novedoso para él. Lo principal para ellos y de lo único que hablaban era de su casa. Donde ocupaban la mayoría de su tiempo y el resto para el tejido y los libros. Donde, por otra parte, el dinero para sostenerse nunca les faltó, llegando a su residencia y abundaba lo suficiente para mantenerse y para mantener la casa.

En las tardes no había cosa que disfrutará más que ver a Irene con esa destreza increíble que poseía su hermana en el arte de tejer, sumergiéndose, observando, como las agujas se balanceaban, chocaban y hacían esas lindas prendas, calificadas por él como hermosas. La casa tenía dos puertas, en la primera se entraba del zaguán hacia el living, donde se encontraban los dos dormitorios de ellos y luego la segunda puerta de roble fuerte y segura, la cual conducía a la segunda ala, por un pasillo para el otro lado de la casa parte donde se encontraba el baño y la cocina. Al doblar se encontraba con la parte más grande. Si la puerta de roble no se abría parecía como si fuera un pequeño apartamento.Una noche, mientras Irene tejía en su dormitorio y él se dirigía a calentar agua para el mate. Al caminar por el pasillo después de la puerta de roble hacía la cocina se escuchó un ruido proveniente del comedor o la biblioteca. Era un sonido sin precisión y seco, como el caer de una silla sobre una alfombra, repitiéndose seguidamente en el fondo del pasillo hasta alcanzar la puerta. Él asustado se apoyó contra la pared y corrió hacia la puerta, cerrándola, con la suerte que la llave estuviera de su lado, poniéndole el cerrojo para más seguridad. Contándole a su hermana lo sucedido y entre el susto, la casa había sido tomada.

Los primeros días luego de lo ocurrido se dieron cuenta que habían dejado muchas cosas que necesitaban y querían del otro lado de la puerta de roble. Sus libros de literatura francesa, una botella que Irene había recordado. Deseando recuperar sus cosas, que iban recordando cuando las buscaban en los cajones de las cómodas, para luego mirarse con tristeza. Tristeza que se acentuaba cuando miraban que había perdido una parte de la casa.Claro está que el trabajo se disminuyó, la limpieza les fue más sencilla, donde ya no era necesario levantarse tan temprano y antes de medio día ya estaban sin nada que hacer. Ahora tomaban el almuerzo en una mesa en el dormitorio de Irene. Ella dedicaba mucho más tiempo al tejido, lo cual la alegraba mucho, pero él, tuvo que buscar otra distracción ya que sus libros estaban en la biblioteca, así que para ocuparse y no preocupar a su hermana se dedico a revisar la colección de estampillas de su papá, reunidos más cómodos. Se encontraban bien y poco a poco dejaron de pensar, sumergidos en su nueva rutina. Para luego dormir, sueño que en ocasiones era interrumpido por su respiración, toser y el insomnio que tenían algunas noches. Cuando el insomnio no lo dejaba dormir se levantaba a traer un vaso con agua, mientras él se dirigía a buscarlo. Irene escucho un ruido en la cocina, sin saber exactamente de donde venía se producía y terminaba en el cruce al pasillo. Entonces fue cuando Irene lo detuvo y se quedaron escuchando los ruidos, identificando claramente que venían de ese lado de la puerta de roble, en la cocina y el baño muy cerca del lado que ahora habitaban.Entonces él le tomó el brazo a Irene, sin siquiera mirarnos y corrieron hasta la puerta, sin siquiera volver hacia atrás. Escuchando que los ruidos se hacían más fuertes pero siempre sordos. Fue entonces cuando el de un solo golpe cerro la puerta dejando a los ruidos encerrados, ya sin escucharse. Irene con miedo sostenía aun su tejido y los restos de lana quedaban del otro lado, perdiéndose totalmente. Entonces lo soltó sin mirarlo siquiera.Sin nada con ellos, dejando todo al otro lado de la puerta. Fue entonces cuando él aseguro la puerta tirando luego la llave por la alcantarilla para evitar que alguien se le ocurriera entrar. Abrazó a su hermana, quien lloraba en silencio y empezaron a caminar.

(2) Conflicto: El amor por la casa
(3) Secuencias:
- Situación Inicial: Poseen la casa por completo.
- Proceso: La casa es tomada violentamente por tramos.
- Situación Final: Son desplazados de la casa, sin lograr sacar nada.
(4) Oposiciones: Irene-Él y la Casa
(5) Espacios:
- Living y dormitorios. Después de la Puerta de Roble: Cocina, biblioteca y la parte más grande de la casa.
(6) Tiempos: Pasado a Presente.
(7) Mensaje Ideológico:
Neo-Marxista,
Viniendo bajo el liderazgo del pensamiento de la Nueva Izquierda. En esta nueva corriente, se señala a través de sus pensadores que los sistemas de ideas producidos por las elites sociales que suelen ser falsos y cegadores. Siendo éstos específicos de la superestructura y la orientación llamándose “Crítica a la dominación”. Donde el individuo en este mundo moderno se encuentra dominado. De hecho el control es tan completo y perfecto que no requieren de acciones deliberadas de los líderes. El control penetra en todos los aspectos del mundo cultural.
Donde los individuos se dominan a si mismos, a través de la masificación, alienación y enajenación. Donde carecen de ideas, propuestas y desarrollo intelectual, llenándose de deseos materiales y trabajando bajo patrones de explotación y viejas técnicas de moral.
Por lo anterior señalo que el texto contiene esta corriente, donde la casa a mi juicio representa en un término micro, el cerebro de cada uno, donde es bastante amplio, pero conforme se va acostumbrando a ciertas actividades cotidianas, vacías y sin falta de desarrollo se va estrechando partes de él. Conduciendo al individuo a una permanente reproducción de acciones fuera de toda propuesta y sentido de colectividad.
También es conveniente mencionar que existe la oposición, donde en el caso particular de Guatemala, los servicios y oportunidades son limitadas, dejando afuera a muchos individuos para alcanzar su desarrollo pleno. Claro está, que esta parte esta procesada directamente por el sistema que rige el país, colaborado por el resto de la población quien por su manera de conducir y relacionarse evita una participación directa y positiva en el dominio del poder y los recursos.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Sueño para el Invierno de Arthur Rimbaud

En el invierno viajaremos en un vagón de tren
con asientos azules.
Seremos felices. Habrá un nido de besos
oculto en los rincones.
Cerrarán sus ojos para no ver los gestos
en las últimas sombras,
esos monstruos huidizos, multitudes oscuras
de demonios y lobos.
Y luego en tu mejilla sentirás un rasguño...
un beso muy pequeño como una araña suave
correrá por tu cuello...
Y me dirás: «¡búscala!», reclinando tu cara
-y tardaremos mucho en hallar esa araña,
por demás indiscreta.

martes, 25 de marzo de 2008

Frèhel: Sous les Ponts (1952)

Fácil Palabra de Hugo Lindo

Fácil sería la palabra
sin hojas.
Fácil como un vacio.
como una sombra.
Pero ocurre al contrario: te arrimas al silencio
y ella te acosa
llena de ideas,
de memorias,
siempre con algo entre las manos.
Y simplemente no la logras
desnuda, sola.

Teníamos que decirnos muchas cosas
y no hallabamos cómo.
Era mejor así. Corría el tiempo
y envejecíamos con él.
Y eso era hermoso.
Porque pensando apenas, o sientiendo y pensando,
o nada más sintiendo,
adivinábamos
lo que es el zumo de este testimonio:
teníamos que decirnos muchas cosas,
pero ¿cuáles?
¿Y cómo?

Amor amor amor amor setenta veces,
setenta veces siete veces.
Amor amor amor amor. Nadie habrá que lo olvide.
Siempre quién lo recuerde.

Los ojos fueron el rimer idioma
y las tímidas manos el segundo,
la palabra, el tercero, y es el cuarto
este callar sencillo, pero juntos.

Y si a mí me preguntan por tu fuerza
de enredadera en flor, de irresistible
fragancia, de rocío refrescante,
de amoroso follaje y sombra firme,
¿Cómo responderè lo que no puede
sin enguar, decirse?

lunes, 24 de marzo de 2008

Los Nadies de Eduardo Galeano

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.